Fiesta de Alasitas: Rito ancestral en el Museo

Muestra   ·   SUBIDO: 24 Ene, 2020

Este viernes 24 de enero se inauguró la exposición con la participación de artistas de Bolivia, Ecuador y Chile.

El Museo de Arte y Artesanía de Linares acoge este año, por segunda vez, la “Fiesta de Alasitas”, actividad organizada por ANDES RESIDENCIA, iniciativa autogestionada por artistas visuales residentes en Chile y Bolivia.

 

La Fiesta de Alasitas es un rito ancestral de la cultura andina, donde se muestran, intercambian y comparten miniaturas que representan los deseos y aspiraciones del pueblo andino. Esta expresión cultural ha motivado la reunión de pequeñas obras realizadas por artistas y artesanos bolivianos, ecuatorianos y chilenos; que han sido convocados por Andes Residencia para una exposición que es a su vez acción de arte y manifestación de deseo y realización, invitándoles a compartir un espacio intercultural que nos permita traspasar fronteras sociales, étnicas, de género y clase.

 

Esta reunión en Linares, expresa el deseo y necesidad de un lugar de igualdad para una sociedad plural que crece y es capaz de mirarse, reconocerse y construirse a sí misma, a través de la energía de sus tradiciones ancestrales.

De Bolivia participan Rocío Chuquimia, Julieta Ortuño, Carlos Cordero y Erlini Chove. De Ecuador, Diana Astudillo, Laura Bravo y la Asociación de mujeres de la amazonía Ahuanowarmi. En el caso de Chile están presentes Ángela Cura, Sofía Valenzuela, Rocío Sandoval, Carola Cofré y Martín La Roche.

 

Andes Residencia es una propuesta de intercambio y formación para artistas visuales que se sustenta en la solidaridad entre estos mismos, quienes en una modalidad de cooperación y gastos compartidos, se trasladan por un período determinado a la casa de otro artista. Este verano se realiza por segunda vez la residencia en la comuna de Colbún, donde están ahora en una estadía de un mes, Rocío Chuquimia y Julieta Ortuño de Bolivia; proyectando su crecimiento en 2020 hasta la ciudad de El Alto, en Bolivia.

 

Durante el período de residencia las artistas tienen un nutrido programa, que incluye visionado de portafolios, exposición, talleres, encuentros con otros artistas e inmersión en la cultura local, generando un polo de desarrollo para las artes visuales contemporáneas fuera de los circuitos e instituciones tradicionales en Chile y Latinoamérica.