La artista visual talquina Laura Rojbel inaugura Tijeretadas y Encantadas, una exposición de collage análogo que invita a detener la mirada sobre aquello que suele pasar desapercibido. A propósito de esta muestra, comparte con Revista Endémica una columna donde reflexiona sobre su proceso creativo, el juego como motor de su obra y la capacidad del collage para transformar fragmentos olvidados en nuevas historias.
Hay artistas que trabajan desde la planificación y otros que prefieren dejarse sorprender por los materiales. En el caso de Laura Rojbel, el proceso comienza mucho antes del pegamento y las tijeras: empieza cuando un recorte parece pedirle una nueva vida.
Desde 2020, la artista visual ha desarrollado un lenguaje propio a través del collage análogo, utilizando revistas antiguas, fotografías e ilustraciones para construir escenas donde lo cotidiano, la memoria y el universo femenino dialogan con humor, delicadeza y poesía. Nacida en Talca, reconoce en el paisaje y en la vida cotidiana del Maule una fuente constante de inspiración, transformando aquello que otros desechan en pequeñas narraciones visuales.
Su nueva exposición, Tijeretadas y Encantadas, reúne una selección de obras que podrán visitarse entre el 11 de julio y el 13 de agosto en Galería Wall, en Talca. Con motivo de esta muestra, invitamos a Laura a escribir sobre el vínculo íntimo que mantiene con el collage, la infancia, la creación y esos fragmentos de papel que, como ella misma dice, parecen hablarle antes de convertirse en obra.
A continuación, su relato.

LAURA ROJBEL EN SU TALLER · ARCHIVO DE LA ARTISTA
Cada vez que tomo las tijeras, algo en mí vuelve a ser niña. No es una manera de decir: es una sensación física, la misma de cuando una recortaba figuras sobre la mesa del comedor y el tiempo dejaba de existir. Empecé el collage análogo el año 2020, ya adulta, con estudios de postgrado a cuestas, y sin embargo lo que encontré ahí fue justamente eso: la libertad de jugar sin miedo, de mezclar colores y formas solo por el placer de ver qué pasa.
Trabajo con papel. Con revistas antiguas, fotografías, afiches, ilustraciones que alguien alguna vez guardó y que la vida fue dejando de lado. Me gusta pensar que cada recorte tuvo una vida anterior, que perteneció a otra historia, y que ahora me llega a las manos para que le invente una nueva. No los elijo del todo yo; muchas veces son ellos los que me hablan. Me dejo fluir, escucho, y de pronto una figura pide estar junto a otra que jamás habría imaginado. Ahí aparece la obra.

LAURA ROJBEL · COLLAGE ANÁLOGO
Mis collages tienen alma, o al menos así los siento. En cada uno pongo emociones, recuerdos, pequeñas historias que a veces son mías y a veces son de todas. Casi siempre hay una mujer en el centro: madre, cuidadora, soñadora, trabajadora, diosa, niña. No busco recortarlas como heroínas, sino reconocer todo lo que somos al mismo tiempo —la ternura y el humor, la fuerza y la fragilidad, el deseo y la memoria—. Son mujeres cotidianas, de esas que sostienen la casa y el mundo sin que nadie las mire demasiado. En el collage las pongo al centro y las dejo brillar.
Nací en Talca, y creo que este territorio se me metió en la manera de mirar. La inspiración está en todos lados y me sorprende: en los distintos verdes de las hojas, en la luz del valle, en los colores de la tierra, en las expresiones de la gente con la que me cruzo. El Maule tiene una belleza que no grita, que hay que detenerse a observar, y quizás por eso me interesa tanto lo pequeño, lo doméstico, lo que casi se pierde. En el fondo, mi trabajo es un modo de rescatar esa belleza escondida antes de que el tiempo se la lleve.

LAURA ROJBEL · COLLAGE ANÁLOGO
Con los años empecé a acompañar mis obras con microcuentos: textos breves, escritos en primera persona, que no explican la imagen sino que la abren. Me gusta que quien se detiene frente a un collage no sea solo un espectador, sino un observador activo —alguien que descubre el recorte escondido, que arma su propio relato, que se reconoce en algún fragmento—. Porque de eso se trata: no quiero que miren mis obras desde lejos, quiero que se acerquen, que las habiten, que reencuentren en ellas sus propias emociones.
El collage, para mí, sigue siendo un juego. Un juego serio, hecho con pasión y con alma, pero un juego al fin. Cada mañana abro los ojos, observo lo que me rodea, y algo me pide ser recortado, guardado, transformado. No sé bien qué hacer con todo eso que la vida me regala; solo sé que no puedo dejar de crear. Y que, mientras siga escuchando lo que me hablan los recortes, voy a seguir armando estos pequeños mundos de papel para compartirlos con quien quiera entrar. ■
Y si quieren entrar de verdad, los espero:
LOS INVITO A LA EXPOSICIÓN
Tijeretadas y Encantadas
Collages análogos de Laura Rojbel
Galería Wall · Local 13
Street Center Alto Las Rastras
Camino La Viña 4357, Talca
DEL 11 DE JULIO AL 13 DE AGOSTO DE 2026

LAURA ROJBEL · COLLAGE ANÁLOGO · @LAURA.ROJBEL