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Música

The Sonoramas presenta “Sonic Sorrow”: una década de ruido, psicodelia y persistencia

por Claudia Araya

Tras diez años de escenarios, cambios de formación y una búsqueda sonora que cruza el shoegaze, el dream pop y el rock psicodélico, la banda maulina The Sonoramas presenta su primer disco de larga duración. Más que un debut, Sonic Sorrow es el cierre de una etapa y el punto de partida de una nueva historia, y está disponible en plataformas digitales.

Hay discos que representan un inicio y otros una despedida. Sonic Sorrow es ambas cosas a la vez. El primer álbum de larga duración de The Sonoramas reúne canciones nacidas en distintos momentos de los últimos diez años para cerrar una etapa y abrir una nueva historia para la banda.

El álbum funciona como una fotografía sonora de una década de recorrido. Una recopilación de canciones que acompañaron distintas etapas del proyecto y que hoy encuentran una forma definitiva bajo una identidad clara y consolidada.

La historia de The Sonoramas comienza oficialmente en 2014, luego de la disolución de Los Jardineros, agrupación maulina de blues y rock psicodélico integrada por Diego Meza, Stefan Hillmer, Bastián Hillmer y Joaquín Landaeta. Desde entonces, el proyecto transitó por diversas formaciones, experiencias y escenarios, construyendo una trayectoria silenciosa pero constante dentro de la escena independiente.

Entre sus hitos figuran presentaciones junto a The Ganjas, la apertura para Claudio Narea y una recordada participación en Rockódromo 2021, realizada en plena pandemia sobre el escenario Pablo de Rokha del Teatro Regional del Maule, donde llegaron a reunir nueve músicos sobre el escenario.

Sin embargo, el camino no fue lineal. Las entradas y salidas de integrantes marcaron buena parte de la historia de la banda. Tras el receso obligado por la pandemia, la alianza creativa entre Joaquín Landaeta (Moro) y Roberto Castro (Knoises) se fortaleció y permitió replantear el proyecto desde una nueva perspectiva.

Fue entonces cuando surgió la necesidad de dar forma definitiva a años de canciones dispersas.“Teníamos que hacer algo con todos estos años de música y conciertos en vivo”, explica la banda.

Más que un álbum conceptual, Sonic Sorrow funciona como una síntesis emocional de la primera década de The Sonoramas. El disco reúne composiciones escritas en distintos momentos, pero articuladas bajo una producción coherente que les permite dialogar entre sí. Durante cerca de un año, Roberto Castro y Joaquín Landaeta trabajaron en la grabación y producción de las canciones, construyendo un sonido que oscila entre la nostalgia psicodélica, las guitarras densas y las atmósferas envolventes del shoegaze.

La incorporación de Camila Troncoso durante el proceso de grabación aportó nuevas texturas y matices a canciones como Moneda y Otra Parte, ampliando el universo sonoro del proyecto y anticipando la dirección futura de la banda.

El resultado es un álbum donde conviven influencias que van desde Slowdive, Lush y Pavement hasta The Stone Roses, Black Rebel Motorcycle Club, The Brian Jonestown Massacre e incluso ecos del rock psicodélico de los años sesenta.

Lejos de responder a una sola etiqueta, The Sonoramas se mueve entre el shoegaze, el dream pop, el trip hop y el rock psicodélico, permitiendo que cada canción encuentre su propio espacio.

“La Señal no queríamos que sonara tan rockera. Apostamos por una estética más trip hop, basada en loops de batería, y estamos muy satisfechos con el resultado”, comentan.

El lanzamiento de Sonic Sorrow también está acompañado por el estreno del videoclip de Moneda, uno de los sencillos más representativos del álbum. La pieza audiovisual profundiza en la atmósfera melancólica y contemplativa que atraviesa el disco, ampliando el imaginario visual de la banda y marcando un nuevo hito en esta etapa de consolidación artística.

Una nueva etapa

El título del álbum surge de su última canción: una pieza instrumental breve, melancólica y psicodélica que funciona casi como una despedida.

“Sonic Sorrow es una cortina musical muy inocente, pero también nostálgica. De ahí viene el ‘sorrow’, mientras que ‘sonic’ refleja esa búsqueda de guitarras ruidosas y capas sonoras que atraviesan todo el disco”, explican.

Pero lejos de mirar únicamente hacia atrás, el lanzamiento marca el inicio de una nueva etapa. La actual formación integrada por Camila Troncoso (voz, guitarra y pandero), Roberto Castro (guitarra y coros), Camilo Oyarzún (batería y coros) y Joaquín Landaeta (bajo y coros) ya trabaja en nuevo material.

Durante el primer semestre de 2026 la banda estuvo registrando canciones inéditas y prepara una serie de conciertos para la segunda mitad del año, además de un lanzamiento que prometen anunciar muy pronto.

Después de una década de búsqueda, Sonic Sorrow parece cumplir una función necesaria: cerrar un ciclo para abrir otro.

Conoce más en redes sociales de @thesonoramas y plataformas digitales.