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Música

Entre visuales cyberpunk y electrónica inmersiva: Código Fuente construye un imaginario propio desde Parral

por Claudia Araya

En medio de visuales futuristas, atmósferas electrónicas y una estética marcada por el imaginario cyberpunk, el proyecto musical Código Fuente ha ido construyendo una propuesta poco habitual dentro de la escena local. Desde Parral, el artista ha desarrollado una búsqueda que cruza música electrónica, experiencias audiovisuales y preguntas sobre control, tecnología y libertad. Ahora prepara su nuevo video clip.

El universo de Código Fuente se sitúa en un futuro distópico donde la humanidad parece habitar bajo la influencia de una fuerza superior desconocida. Sin embargo, lejos de quedarse únicamente en una visión oscura, su propuesta abre una posibilidad de escape: la búsqueda de conciencia y libertad dentro de un entorno cada vez más artificial.

Su primer lanzamiento, Éxtasis (2023), fue presentado mediante un evento al aire libre en el frontis del entonces espacio Raíces de Fuego, incorporando proyecciones mapping y una puesta en escena que rápidamente llamó la atención en la comunidad local. Las imágenes del evento circularon ampliamente en redes sociales y plataformas digitales, instalando una estética poco frecuente en la ciudad.

Musicalmente, el proyecto se mueve entre sonoridades electrónicas etéreas, ambientes inmersivos y una narrativa visual que dialoga constantemente con sus preguntas iniciales: el control, la percepción y la posibilidad de trascender la realidad impuesta.

Tomás Fuentes, artista multidisciplinario nacido en Parral, lanzó en 2024 Lucidez, su segundo EP, profundizando esta línea conceptual. Ese mismo año realizó Cosmoexperiencia, una intervención artística en Espacio Aníbal Pinto 1020 que integró música electrónica, visuales, mapping, show de luces, pole dance y desfile de modas, fusionando distintas disciplinas en una experiencia sensorial poco común en Parral. La jornada contó con la participación de la DJ Ada King y la cantautora Amadelia Flowers.

A esto se suma el estreno de El Viaje (2024), primer videoclip del proyecto, una pieza de ciencia ficción desarrollada en Parral e integrada con efectos visuales digitales (VFX), realizada junto al director de fotografía Jorge Yacoman.

Paralelamente, Código Fuente ha impulsado distintas iniciativas de formación y circulación musical, como las Tocatas Legado, talleres de producción musical y masterclass de DJ en establecimientos educacionales de Parral junto a Casa Joven Municipal, buscando fortalecer la escena local y compartir herramientas creativas con nuevas generaciones.

Más que un proyecto estrictamente musical, Código Fuente parece construir una experiencia expandida donde sonido, imagen y territorio dialogan desde una sensibilidad futurista desarrollada fuera de los grandes centros culturales.

Quisimos conocer más acerca de este proyecto, en la siguiente entrevista.

¿Cómo nace Código Fuente y qué buscabas expresar inicialmente con este proyecto?
Código Fuente nace desde una inquietud muy potente, o como que algo no encaja respecto al sistema en el que vivimos. Donde supuestamente la vida se trata de estudiar, tener un trabajo estable, comprar cosas, tener una familia y morir. Para mí la etapa escolar fue difícil. Sentí que el sistema me estaba oprimiendo y que la las cosas creativas eran un medio para hacer fluir lo frenado. Mientras los adultos me decían que así era la vida y algún día me iba a adaptar, o aceptar que es lo que toca. El mensaje de Código Fuente es en respuesta a esos paradigmas. Que cada persona tiene una esencia y un camino muy particulares, dignos de compartir con el mundo.


¿Por qué te interesa el imaginario cyberpunk como lenguaje visual y conceptual?
En parte la pasión por la tecnología. Nací el 2001. Me crié con la revolución del smartphone, y mi papá fue de los primeros en tener un PC en Parral. Desde ese entonces me llamaban la atención los íconos en pantalla, las luces, los sonidos del computador como los clásicos de encendido y apagado de Windows XP y la estética, hoy recordada con nostalgia como Frutiger Aero (la estética corporativa mezclada con naturaleza y “Esqueumorfismo”), y también las posibilidades creativas que con herramientas como un Paint te entregaban.
Por otro lado, la ensoñación de un futuro distópico. Desde siempre me ha llamado la atención la ciencia ficción. Con el tiempo me encontré con la cultura cyberpunk. Megaedificios, todo digitalizado, ciudades que no duermen, carreteras aéreas y toda la sonoridad que acompaña a esa estética en internet. Cuando a aquello le agregamos naturaleza, completamos la ecuación del universo visual y filosófico de Código Fuente.

¿Qué artistas, películas, videojuegos o referencias visuales han influido en tu trabajo?
Definitivamente lo que más me marcó fue ver la película Matrix (1999) a mis 14 años aprox. Para mí fue como una epifanía: Logré ver una representación muy clara de esa sensación que tenía del mundo… Las preguntas que plantea me volaron la cabeza. Y al mismo tiempo me mostraban que no era el único con esa inquietud. Para mí Matrix no es una simple película de ciencia ficción cualquiera con el fin de entretener. Sino que engloba toda una corriente filosófica que reafirma y potencia mi propuesta artística.
Además, hay series como Black mirror cuya dirección de arte inspira parte del lenguaje cinematográfico y los guiones. La tecnología como vehículo para llevar las sombras (y las luces) de la humanidad a sus extremos. Siendo elegante, limpia, poderosa y profesional, pero que utilizada sin consciencia puede potenciar al ser humano en sus locuras hasta extremos que terroríficamente son posibles o directamente ya están pasando. Con respecto a lo musical, mis grandes inspiraciones han sido Coldplay, Tame Impala, Radiohead y una larga lista de artistas no solo de electrónica que he encontrado en los rincones de internet como Aphex twin, Home, Kelela, Kaytranada Lone, Plaid, Kiasmos, Gesaffesltein, Boris Brejcha y últimamente Lady Gaga con su álbum Mayhem.

¿Qué significa para ti la idea de “trascender” dentro de este universo distópico?
Si el universo que habitamos es un sueño, trascenderlo es soñar lúcidamente. Y si es una simulación digital, conocer el Código Fuente (o dicho de otra forma, las programaciones) de tu persona y las reglas del universo, es la llave para tomar las riendas de tu realidad y jugar en “modo creativo” en vez de supervivencia. Como quien hackea un videojuego o se da cuenta que está soñando y sale a volar por los aires. 


Tus composiciones tienen algo muy atmosférico y cinematográfico. ¿Cómo trabajas la construcción de ambientes?
Mi conexión con la música es muy sensorial. Tengo tendencia a vivir en conexión con lo natural, abstracto y fantasioso. Y considero que hacer arte es lograr plasmarlo, un trabajo que requiere también mucho conocimiento técnico.
La inspiración a veces viene de los momentos más impensados como una ducha, lavar platos, una caminata o un viaje.
En la música es muy sinestésico. Imagino cómo suena cierta emoción o por ejemplo cómo sería la banda sonora de un lugar que me gustó o un momento de la vida, y luego mediante la elección cuidadosa de instrumentos y sus efectos voy encontrando esa sonoridad.
Para el caso de lo audiovisual al ser más representativo y no necesariamente abstracto, va más en el ritmo del montaje, la elección de paleta de colores, locaciones, la dirección de cámara y toda la edición posterior.



Desde el comienzo el proyecto ha incorporado mapping, visuales y puestas en escena. ¿Qué importancia tiene lo audiovisual para ti?
Es entre pasión y entretención. Una ventana más para la creatividad y una forma de generar más impacto en lo que se hace. No es lo mismo llegar y tocar, que llegar con una propuesta completa de visuales, decoración y ambientación que te transmiten sensaciones desde que abres la puerta al evento o desde que ves el afiche. He aprendido a cuidar toda la cadena de producción de referentes como Apple o Bjork, quienes buscan la excelencia en lo que hacen y cuidar cada etapa de los procesos como si fueran tus hijos. Y asimismo soltarlos cuando ya crecen y van más allá de tu control.
Creo que para ser un artista íntegro hay que desarrollarse en todas las áreas necesarias para tu camino. Manteniendo un buen equilibrio entre fortalecer y desarrollar lo que se te da bien o tu talento innato, en conjunto con el desarrollo de tus debilidades. Admiro mucho las cosas bien trabajadas y pulidas de principio a fin.


¿Cómo fue desarrollar una propuesta tan distinta dentro de una ciudad como Parral?
Fue y sigue siendo un viaje bien interesante, donde a veces me gustaría poder compartir más con personas afines, pero al mismo tiempo, me permite vivirlo desde un lugar más íntimo y quizás no competitivo como podría suceder en ciudades más grandes. Además, lo vuelve un proceso más desafiante y a la vez llamativo, ya que es loco pensar en lo que uno es capaz de hacer en “pueblo chico” y eso también potencia el mensaje del proyecto mismo.
Además, en estos tiempos donde todo funciona a través de lo digital, tampoco veo la ciudad como una barrera para mostrar mi trabajo con el mundo. Yo pensaba que no habían espacios para mostrar mi trabajo, y resulta que hace poco mi primer videoclip fue nominado a los premios Felina.zip. Y esas cosas me motivan a seguir aquí y ver que las oportunidades están, y que la única forma de que las cosas pasen, es haciéndolas y mostrándolas activamente.


¿Cómo ves actualmente la escena electrónica y audiovisual en el Maule?
Percibo que tiende a ser utilizada no tanto como un espectáculo o una obra de arte o cultura. En mi experiencia, me han solicitado más música electrónica para prender una fiesta, ambientar un evento, un restaurante, bar y cosas así donde la música acompaña más que ser el centro.
Es por ello que también un toque más potente con lo multidisciplinario.
Demostrando así que efectivamente la música electrónica es más que un adorno de espacios o una commodity como la luz, el agua y otros bienes de consumo. Las personas sí saben conectar más con una historia, con personas, con mensajes profundos. Sobre todo ahora con la IA vale más que nunca una cosa auténtica más que perfecta.
Cada día me maravillo más en lo que voy descubriendo del mundo audiovisual, ya que la empecé a explorar más potentemente este año y en cierta forma son mis primeros pasos como Código Fuente en esa área, que venía aprendiendo desde temprano en mi vida y ahora toma forma.


¿Qué desafíos existen para levantar proyectos experimentales o alternativos desde regiones?
El desafío más importante diría que son las redes. En mi caso, ha sido muy importante lo multifacético para tener puntos de encuentro con personas que me ayudan a salir adelante y concretar las ideas locas. Lo otro son las barreras económicas y técnicas para acceder a este mundo. Me acuerdo que mis primeras producciones eran a veces desmotivantes por tener que esperar a que un computador lento reaccionara, no tener un espacio para producir en calma y con buen monitoreo, y creía que bastaba con el talento para lograr cosas buenas independiente de las herramientas que tengas. Pero después vi que quienes dicen eso, tienen grandes estudios, con herramientas caras. Eso me hizo ver que sí son muy importantes, pero que que por sí solas no van a hacer magia, y ahí entra uno con su visión, sus conocimientos técnicos, estudios y el enorme trabajo que viene después de grabar una canción o un video. Desde afuera parece que la obra está terminada desde el momento en que se capturó la foto o el video, y no se ve todo el trabajo que hubo antes y todo el que viene después. Las ideas pueden llegar completas en un instante, pero luego de eso llegar a un producto final que tú digas, ahora llegó a su máximo potencial, pueden pasar meses.
Lo bueno es que ahora hay tutoriales para todo, y más encima con la IA la información nunca había estado tan disponible y masticada. Por lo cual la barrera del conocimiento técnico ya no es nada en comparación a como era antes, donde si querías hacer algo muy rebuscado dependías de un tutorial de dudosa procedencia y mala calidad. Así que yo agradezco todo lo que ha avanzado la tecnología y las infinitas posibilidades de creatividad que abre. 
Y también agradezco la existencia de organizaciones como la Corporación Raíces de Fuego o La Agrupación de Músicos Legado que me han ayudado a apalancar mi trabajo o directamente siendo el medio para llevarlo a cabo, resultando en una simbiosis muy provechosa.


¿Sientes que hay una nueva generación interesada en mezclar música, tecnología y arte visual?
No sé. Creo que en cierta forma dedicarse a esto es ir a contracorriente porque el mundo moderno está diseñado para robar la atención por muchos lados, y no queda espacio para crear una obra, reflexionar profundamente o simplemente disfrutar de algo que dure más de 30 segundos. Así que me da para pensar que las nuevas generaciones es probable que no tengan espacio para encontrar su creatividad si desde que tienen uso de razón ya están con tecnología para rellenarlo. Sin embargo, como siempre hay excepciones a la regla.


También has realizado talleres y masterclass. ¿Por qué era importante abrir espacios de aprendizaje?
“Hay talento, solo falta apoyarlo”. Yo sueño con un mundo más inspirado y creativo, donde las personas puedan expresarse con libertad. Y para que eso ocurra, también es necesario convertirse en esa persona que alguna vez, quizás con algo pequeño, te marcó y te abrió una puerta mental nueva. A veces basta una conversación, una obra, un taller o un simple momento para instalar una idea que con los años termina transformándose en una pasión de vida. Al menos así me pasó a mí, gracias a personas que en algún momento me mostraron un pequeño atisbo de ese mundo creativo que existía más allá de lo cotidiano. Y va de la mano con lo que hablábamos de la hiperestimulación de la vida moderna que no deja espacio para la creatividad.


¿Qué te interesa transmitir a jóvenes que se acercan por primera vez a la producción musical o al DJing?
Que es posible, que está ahí a la mano y que va más allá de lo comercial, el mundo de las fiestas o exclusivo de Europa y Norteamérica. Como parece un mundo tan ajeno a las personas “comunes y corrientes”, mostrarles cómo funciona una canción en su esqueleto o lo fácil que es poner música como DJ, es fácil encender esa chispa en ellos. Así como que entren en confianza con uno y puedan acercarse a futuro para hacer cosas entretenidas o participar de otros talleres o eventos culturales.


¿Hacia dónde sientes que está evolucionando Código Fuente?
Código Fuente evoluciona hacia una productora. Un Hollywood en Parral. El lugar al que llegas con tus ideas locas a ver si se pueden hacer realidad. Hacer videojuegos, experiencias inmersivas y ejecución de proyectos de alto impacto a nivel incluso internacional


¿Te gustaría expandir el proyecto hacia instalaciones, realidad virtual o experiencias inmersivas más grandes?
Por supuesto. Obviamente con el estilo marcado de Código Fuente. Y poder llevarlo a otros lugares, pero sin menospreciar las ciudades vecinas o similares a Parral, que es donde más puede impactar al ser tan fuera de lo común o la rutina diaria.
La realidad virtual como les contaba, yo creo que es la etapa posterior al desarrollo de cine y videojuegos. Siento que son etapas del proceso. Primero quiero aprender bien a construir historias, personajes, ambientes y luego llevarlo a soportes más complejos como un videojuego o una película, y luego aplicar todo eso a la realidad virtual, con todos esos otros conocimientos más integrados.


¿En qué está hoy Código Fuente? Cuéntanos sobre el videoclip que grabaste hace poco… 
Sí, claro. Actualmente estoy terminando de definir con más precisión el norte estético y conceptual de Código Fuente, mientras sigo aprendiendo y perfeccionando herramientas técnicas para llevar las ideas a un nivel cada vez más sólido.
Ahora mismo estoy trabajando en un videoclip bastante ambicioso, donde se mezcla ciencia ficción, efectos visuales, 3D, un elenco más amplio y una narrativa mucho más protagonista. Todo grabado en Parral. Y lo más interesante es que quise invertir el proceso tradicional: primero construí la historia y el universo visual del videoclip, y después empecé a desarrollar una canción pensada específicamente para acompañarlo.
Entonces, en vez de que el videoclip exista para promocionar una canción, acá la canción funciona casi como parte de la banda sonora del proyecto audiovisual.
Me tiene muy curioso cómo va a quedar el resultado final y espero que lo puedan ver y disfrutar tanto como yo lo disfrute haciéndolo.

Conoce más de Código Fuente y sus proyectos en @c0digofuente