Entre la bioelectricidad y la poesía, el artista sonoro Felipe Ávalos Ahumada propone una experiencia sensorial única: el Concierto de Plantas Sonoras, un dispositivo que transforma las señales eléctricas de las plantas en música.
Fotografías: Eva Castro

Nacido durante la pandemia, el proyecto surge de la necesidad de explorar nuevas formas de conexión entre arte, ciencia y naturaleza, construyendo un espacio simbólico donde los vegetales dejan de ser solo materia viva para convertirse en interlocutores sonoros. “Este proyecto partió porque tuve que hacer una cápsula audiovisual con un grupo que estaba investigando el humedal del Cerro Condell, en Curicó. Ellos me compartieron información sobre las especies y ecosistemas del lugar, y ahí conecté con lo que ya había experimentado en pandemia con el Arduino. Quise hacer ese primer cruce: traducir la vida de las plantas en sonido, inspirado en el territorio, aunque no centrado solo en el humedal.”
Durante el concierto, las señales bioeléctricas emitidas por las plantas son capturadas mediante tecnología Arduino y traducidas en tiempo real a frecuencias audibles. Estas se mezclan con poesía hablada, procesamiento digital y mapping sonoro, generando un paisaje sonoro inmersivo que invita a escuchar la vida vegetal desde una perspectiva poético-ecológica.


“La iniciativa busca que las y los participantes comprendan cómo los sistemas biológicos pueden convertirse en fuentes sonoras, reflexionando sobre la escucha como práctica de conocimiento. Además, estimula la curiosidad científica y estética al explorar las posibilidades del Arduino y los sensores bioeléctricos como herramientas artísticas y pedagógicas”, comenta Felipe.
En el “Concierto de las Plantas sonoras” el diseño escénico de Gloria Hernández Quiñones complementa la experiencia, creando un entorno único y sensible.

Además, la propuesta incorpora un enfoque educativo y de mediación sensorial, orientado a promover el pensamiento crítico sobre la relación entre humanos y naturaleza. A través de talleres y experiencias interactivas, el proyecto fomenta el aprendizaje interdisciplinario combinando biología, electrónica, poesía y sonido.
La propuesta ya ha tenido presentaciones en Curicó y ya están imaginando las nuevas propuestas que esperan compartir en diversos lugares de la región.
“Con el tiempo empezamos a imaginar que el concierto podía transformarse en una experiencia participativa, donde el público también activara el dispositivo. De ahí surgió la idea de convertirlo en una instalación interactiva, algo que seguimos desarrollando y que dio origen a un nuevo proyecto que postulamos este año al Fondart 2026.”
Sobre el artista
Felipe Ávalos Ahumada es Licenciado en Artes con mención en Sonido y Gestor Cultural por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su trayectoria ha transitado entre el arte sonoro, el teatro y el audiovisual, colaborando con múltiples elencos y proyectos de la Región del Maule.
Ha trabajado como diseñador sonoro en la Compañía de Teatro de la Universidad Católica del Maule, donde compuso piezas musicales para distintas producciones, y como sonidista en el Teatro Provincial de Curicó.
Publicó el disco Poetas del Maule, una obra que combina paisaje sonoro y poesía local, y participó en la película “La Machi Güenteray”, el primer largometraje curicano, a cargo del sonido directo y la postproducción.
Actualmente, se desempeña como diseñador sonoro en la compañía interdisciplinar La Directora Farsante, continuando su exploración entre arte, territorio y tecnología.
Conoce más de Felipe Ávalos Ahumada y su Concierto de las plantas sonoras en sus redes sociales de @virutabl3
