Revista Endémica

Fotografía

Mujer y naturaleza: La fotografía que llegó a ser publicada en una revista en Japón

Por Claudia Araya

¿Cómo una fotografía tomada en el Cerro La Virgen en Talca llega a ser publicada en Japón? “GENIC Magazine” puso sus ojos en la imagen tomada por  Felipe Gajardo Contreras @felyview, fotógrafo y Arquitecto talquino quien se ganó la posibilidad de ser publicado en las páginas físicas y digitales de la revista junto a 3 ganadores más provenientes de Israel, Francia y España. Todos dentro de la categoría “Naked in World”.

Conversamos con Felipe para conocer cómo logró esta hazaña y sobre su historia que lo llevó hasta aquí.

¿Cómo es que llegas a participar en esta revista japonesa?

El algoritmo de Instagram hizo gran parte del trabajo. En mi excursión por las redes sociales, buscando otros puntos de vista, nuevas paletas de colores o referentes fotográficos, llegué al anuncio de la revista donde hacía mención de estar recibiendo fotografías de desnudo en la naturaleza. Seré franco, envié la fotografía con el nombre de mi Instagram sin ninguna fe, ya que previamente conocía de antemano la revista, tenía el discernimiento de su alcance y de la cantidad de posibles postulantes a nivel global. Pero bueno, la vida me demostró una vez más que estamos aquí para cosas grandes, que somos capaces de alcanzar nuestras propias metas, solo hay que ponerle amor y confiar en uno mismo… suena cliché, pero tiene mucha lógica poniéndolo en práctica.

La revista GENIC por medio del chat se acercó dándome las felicitaciones por ser escogido (desconozco los filtros que ocuparon y no destiné tiempo en preguntar ya que con el solo hecho de tener una diferencia de respuesta de al menos 12 hrs, era suficiente para mí) y me enviaron un total de 7 preguntas donde tenía que describir lo que me motivó a hacer la fotografía, acreditar los permisos de la modelo, describir los detalles técnicos que utilicé para llegar a la foto postulada y un poco de historia personal para entregarle “más humanidad” a la noticia. Este proceso viene gestándose desde principios de año y que vio la luz el 7 de marzo, una vez publicada la revista en físico y en la plataforma de Amazon.

En algunas ocasiones participé en concursos de marcas Outdoor como North Face, o Patagonia, ocupando mis fotografías de la naturaleza, he incluso participé en algunas iniciativas de “Chile es tuyo” pero todas quedaron sin resultados.

Foto ganadora en la página de la revista.

Sobre Felyview

Felipe Andrés Gajardo Contreras, @felyview nace en Talca, en el 1989, pero por temas laborales de sus padres, su educación se desarrolló en Santiago y en Ciudad de México. A pesar de ello, su vínculo con la ciudad del Trueno siempre fue frecuente por la influencia de sus abuelos maternos.

Retornando de México convalidó sus estudios y terminó 4° medio en Santiago. Luego entró a estudiar Arquitectura y su primer trabajo fue en la municipalidad de Talca… “la tierra que te vio nacer siempre tira”, dice Felipe y agrega “La misma ciudad que me vio nacer como ser humano, terminó siendo la tierra que vio nacer mi ser Artístico”.

¿Y cómo ha sido este camino como artista?

A lo largo de este camino, he identificado 4 etapas tangenciales que dan forma y vida a toda esta expresión, cuatro etapas que son representadas por cuatro personas dentro de mi vida, las cuales planeo describirlas metafóricamente ocupando el ejemplo de una flor.

La persona que plantó la semilla en la Génesis de mi existencia fue mi madre, Patricia Contreras, mujer apasionada por la pintura y la fotografía, la cual me enseñó, con su propio ejemplo, la importancia de darle forma a lo que uno siente de manera interna, marcando siempre el principio de hacerlo según lo que uno interprete, con el fin de otorgarle a esta expresión un matiz personal (estilo). No hay mejor forma de educar que enseñar con el ejemplo. La segunda persona, representada por el tallo de la flor, es quien le entrega la estructura a este mundo por medio de la pasión, mi amigo Nelson Brierley, dentista, fotógrafo y montañista, una suerte de hermano mayor que durante mis tiempos de juventud me enseñó con amor las herramientas técnicas que envuelven este mundo de la fotografía (cámaras, lentes, libros de estudio, etc) aplicando lo aprendido en excursiones a la naturaleza. Un año antes de su fallecimiento producto a un accidente automovilístico, me regaló una cámara profesional Nikon D200, con la cual hice mis primeras fotos naturales y mi primer desnudo. Aun la conservo en memoria de él y a todo lo que hizo por mí.

En la tercera etapa de este recorrido, se encuentra un regalo de la vida que me otorgó el retorno a la ciudad de Talca, ella representa la Corona de la flor, mi actual compañera de vida, María José Reyes, que con su testimonio de belleza física y espiritual le dio un vuelco a mi forma de contemplar y percibir la imagen de la naturaleza y la femineidad. Persona que con paciencia y amor me enseñó a ver mis luces y sombras, me incitó a buscar mi sanación como individuo, como hombre y así encontrar mi evolución como persona. En la astrología se le denomina “conjunción” cuando dos astros se hallan en la misma longitud celeste, se impulsan uno a otro en una danza cósmica; bueno, ella es mi conjunción astral, la energía que me incitó a progresar y a otorgar una nueva mirada en torno a la mujer, con la cual puede encontrar y abrazar mi propia energía femenina, aplicándola no solo en mi vida, sino también ocupándola como batuta de orquesta en este camino artístico. Ella le entregó a mi vida lo que toda Corona le entrega a una flor, Belleza.

Y para finalizar en esta cuarta etapa, mi metáfora culmina en el Estambre de la flor, que es donde se localizan los sacos polínicos donde se produce el polen, un sistema que su única función es la producción de este en las plantas con flores; sin el estambre, no hay polen, y sin polen, no hay flores. En mi mundo, el Estambre de mi vida fue mi prima Camila Zura, mi primera modelo en el desnudo; sin su participación dentro de esta historia no hubiese sido posible estar donde hoy se encuentra mi arte. Ella fue el “puente”, fue la conexión del desnudo y la naturaleza que buscaba, ella fue el Estambre que polinizó la intención de manifestar la confianza en sí misma y en mi persona, su ejemplo fue el Estambre que polinizó los corazones de las mujeres que vinieron después de ella.

 

Háblanos sobre tus fotografías… mucha naturaleza y cuerpos desnudos en especial de mujeres, ¿Qué es lo que te mueve a retratar estos temas? ¿Por qué?

Todo nace como una forma de expresión artística impulsada inicialmente por la inquietud de retratar bajo mi punto de vista, la cordillera y sus montañas.

La contemplación que se logra en lo alto, haciendo cumbre, me despertó el interés de hacer un “puente” entre lo humano y lo natural, y bajo esa conexión, encontrar una contemplación no solo a lo externo, no solo a lo material (refiriéndome al cuerpo, el paisaje y a las montañas) sino también una contemplación interna, intangible, espiritual.

La  motivación descrita anteriormente tomó fuerza una vez iniciado mi camino de la sanación personal; llegué a un punto en que me di cuenta que era necesario sanar mi pasado para poder ocupar las herramientas de mi propia vida, identificar heridas, resignificarlas y ocupar la experiencia que ese dolor me entregó para poder ocuparlo en las metas que tenía por delante. Darle importancia a la sanación personal, abordando problemas y traumas del pasado por medio de la resignificación, me terminó otorgando una basta motivación para sumergirme en un mundo que tenía bloqueado y que producto de la mala atención que se le otorgó en su momento, viví segado bajo un concepto erróneo, una noción que no me permitía ver la enseñanza y crecimiento que uno, como hombre, puede encontrar en el sencillo acto de contemplar a la mujer, no como un objeto sexual (como se nos enseñó en esta sociedad machista) sino como un ser, que bajo la experiencia que les tocó experimentar en esta vida, en esta sociedad, se pueden encontrar vastos ejemplos de sanación, de perseverancia, de unidad e incluso de confianza y amor propio.

 

De esta manera, ya con mis primeros pasos en la autosanación, me sumergí en un mundo que me otorgaba una mayor y más profunda contemplación, no solo de la mujer en sí, sino de la femineidad que todo hombre lleva dentro. Busqué y encontré mentoras Almicas como Carolina Israel, sanadoras espirituales como Javiera Alcázar, promovedoras del poder femenino como Yoga Nicoletta, y hasta profesores Astrológicos que incitan a la evolución como Pablo Flores; cada una de ellas, con referencias a libros, a estudios, a comunidades, a charlas y aprendizajes colectivos y también individuales… Un universo que no solo me ayudó a sanar, sino a expandir mi alma con el afán de promover la confianza en uno mismo y de ser conscientes que somos suficientes para lograr Todo.

Fue así como el arte de la fotografía de cuerpos en la naturaleza, consagró un camino que sigue en crecimiento y en expansión. Se transformó en una forma de inmortalizar el momento en que la mujer no solo se otorga experimentar su propia liberación y conexión en un escenario natural, sino también manifiesta la aceptación de que todo se puede resignificar con las personas idóneas, en el regazo del confort y la armonía de la confianza; todo contenido en los brazos del amor.

Puedes conocer más sobre el trabajo fotográfico de Felipe Contreras a través de sus redes sociales. 

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