Miradas, fin del ciclo

Fotografía  · 5 Feb, 2021

Terminamos el tercer ciclo de Miradas de fotógrafas maulinas, en total, ya han sido 15 las participantes que han compartidos sus registros. Más que un número es reconocer que existen muchas mujeres en nuestro territorio realizando este oficio, y  hay más. Esperamos poder continuar con esta iniciativa, visibilizando, compartiendo, reflexionando.  Gracias infinitas a las que estuvieron en este último ciclo.

Apunta y Dispara por Lucy

Linares 

Quizás nunca pude explicarte cuando comencé a apreciar la fotografía, pero si puedo decirte que ya se ha convertido en una extensión de mi persona. No hay nada/nadie que no observe, por dentro o por fuera (o al menos lo intento). No hay nada que no logre expresar con imágenes. No hay momento que no quiera compartir contigo. No hay sentimiento que no quiera evidenciar a través de mis ojos.

 

Apunta y Dispara

Sé que el título suena agresivo, pero créeme, no lo es…

La primera cámara apunta y dispara que vi en mi vida era de mi abuela, la Canon Snappy EZ. Recuerdo desear usarla desde que la encontré. Esa cámara acompañó a mi abuela un periodo importante de su vida, y la simplicidad y rapidez de esta fue el estímulo que necesitaba para fotografiar lo que quisiera. Fue en ese momento que mi amor por la sencillez de este artefacto me encantó y he pasado casi todo mi tiempo como fotógrafa, interactuando y aprendiendo de ellas. Pronto entendí que lo importante y más significativo de la fotografía era eso, la simplicidad, la cotidianidad que, como fotografxs, somos capaces de inmortalizar sin importar lo “primitivo” de nuestros equipos… Porque, después de todo, el fotografx hace a la cámara y no al revés. 

Esta es la última entrega y me hubiese gustado mostrarte algo muchísimo más emocionante, más sin embargo, para mí la fotografía ha sido esto, un espacio para crear desde la paciencia, la espera, el aprendizaje, el intentar y fallar muchas veces, utilizar lo que existe a mano, apreciando cada vez más la fugacidad de los momentos que a veces se nos escapan. Es por eso que antes de dejarte, te invito a apreciar esos momentos, a estar atentxs a esos cambios, transformaciones, sentir alegría por ellos y por qué no, tristeza también, y si es posible…

Apuntar

Y disparar.

 

 Esperanza por Luna  Fuenzalida 

Talca 

Diseñadora con estudios autodidactas en fotografía, con distintos proyectos que abarcan el cuerpo y su expresiones.

-Tres Lunares llevo tatuados en mi vientre, tres lunares que me recuerdan lo pasado y lo ausente.

El cuerpo como extensión de la naturaleza fecunda.-

Como fotógrafa siento esto como un arrojo, una verborrea de mis pensamientos que estas miradas dan forma, agradezco a cada persona que ha confiado en mi disparo aún cuando no haya habido pregunta ni respuesta previa.
Hago esto para no olvidar

 

Esperanza

Crecemos y con ello nos llenamos de información que nos va permeando, haciéndonos olvidar lo esencial, y a la vez formándonos en nuestro camino a ser adultos. Es por ello que la infancia ha de ser protegida, la maternidad deseada y el amor permanente durante esta etapa.
Hoy cito a la esperanza que es lo que siento cuando veo a un niño jugar, que es lo que siento cuando uno me hace preguntas simples pero difíciles de responder, lo que siento cuando el limite no existe porque la imaginación florece como maleza. Hoy me gustaría que esa maleza crezca como bosque endémico, que las luces del conocimiento se nutran con las mentes de una nueva era, que seamos capaces de ayudar dando la forma del agua que encuentra su cauce.
Dedico esta selección a los hijxs de mis amigxs que me han enseñado un poco de este amor y que se atreven a la vida cuando el mundo entero dice lo contrario.

 

 

 

 

Tema libre por E

Rari

Eliana Ximena Orellana Maturana, Artista escénica y visual E

 

El cuerpo de nuestras sinapsis, por los lugares que modula la comunicación. El dialogo entre lo que sentimos pensamos y hacemos o como lo hacemos. En esta microbiología del sentir y en las nociones, registro o rango de un movimiento, que nuestro cuerpo está queriendo compartir, significándolo.

Crecer en un espacio reducido por muros de la ciudad y su polo, crecer sobre el horizonte lleno de la fuerza de la naturalexa. Sin prever que en el intercambio yace el territorio.

Cuáles son las espinas de la columna vertebral?

Cada movimiento responde a la condición de sí mismo, al agacharse o correr lo hacemos con la intensidad de los tiempos acumulados en cada acción. Estas no solo requieren de la memoria guardada por los músculos sino también de la carga emocional que se despierta al enlazar la cualidad de estas y la nueva actualización, es decir, el surgimiento inédito k esta requiere para desplazar tal in-tensión.

Todos los pasos siguientes serán la confrontación de las ideas.

Refutación de su propio rol incesante su rostro esclavo de sí mismo.

 

 

 

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